Literatura porno vs. Películas porno

“A cada cual lo suyo”, así dicen. La pornografía se ha esparcido por casi todos los aspectos de la vida. Se puede encontrar en películas, videos, revistas, libros, incluso en juegos de computadora. En el internet y las revistas puedes encontrar anuncios para encuentros personales. Antes de el desarrollo masivo de las películas porno, en los 80’s y 90’s, los hombres a veces le echaban un vistazo a algunas revistas porno. Veían fotos de mujeres jóvenes desnudas, y la historia escrita al reverse, en mi opinión, no era leída. La imaginación mientras veían las fotos les permitía hacer sus propias fantasías sexuales. Las mujeres estaban en una situación similar también. En su caso, era un poco lo contrario, las mujeres encontraban eróticas las novelas, donde el sexo era descrito en forma poética, pero lo suficientemente inexacta para que la imaginación pudiera trabajar. Así que inventaban su propia historia porno privada. Las fotos en las novelas no estaban permitidas, así que las mujeres podían imaginar la historia a su manera, representando el hombre y la mujer con preferencias personales. Hoy en día, las mujeres también tienen el valor y la claridad para ver películas porno, por lo que no es más solo un trabajo del hombre. Ocasionalmente puedes también encontrar a una chica valiente, que le da una ojeada a una película porno por si sola, o mucho mejor, que ve una película porno con su pareja. Una ojeada común, puede también enseñarte algo nuevo acerca de tu pareja, una nueva posición o agregar un poco más de pimienta a tu vida sexual, pero si es solo un poco.